sábado, 28 de febrero de 2026

 

GRAN ACTUACIÓN DEL CAVP EN EL 98 ANIVERSARIO DE SAN MARTÍN


Nuestro equipo representativo, integrado por Agustín Meza, Luciano Curcio y Gustavo Aguila se lució en el tradicional torneo por equipos que organiza el Círculo de Ajedrez de San Martín todos los años.

 

En esta oportunidad se dieron cita 33 equipos de diversas instituciones que colaboraran en que la actividad se convirtiera en una fiesta del ajedrez.

 

En una gran actuación luchamos partida y partida para compartir el segundo lugar y traer la copa del tercer puesto (definido por sistema) para nuestra biblioteca.

 

La organización  del evento dirigida por Pablo Pie, y el árbitro Nicolás Granelli fue excelente y todos los equipos regresaron muy felices.



El equipo parquense en la entrega de premios.








PRIMER IRT DEL AÑO “CARNAVAL”

 

El 15, 16 y 17 de febrero, nos adherimos a los festejos del Carnaval con un Torneo IRT que convocó a jugadores del CAVP e  invitados de otras instituciones, 19 jugadores se dieron cita convocados por la posibilidad de ingresar al ránking ELO, de aumentarlo y de prepararse para futuras competencias importantes.


Luego de reñidas 6 partidas, el campeón fue el joven Fernando Gil Chacon con 5,5 puntos, de Villa Martelli, quien suele participar en nuestras actividades exitosamente, el subcampeonato fue para nuestro veterano maestro Gustavo Aguila con 5 puntos, y el tercer puesto quedó para un querido joven destacado de nuestra escuela que regresa  a la arena, Alan Nadal con 4,5 puntos.


Destacamos a Dante Corrao por su trofeo sub 14, quien no para de progresar.

 

El árbitro Nicolás Granelli no tuvo mayores inconvenientes ya que la competencia se desarrolló sin conflictos en un ambiente de camaradería, Nicolás fue secundado por nuestra representante Belén Esquivel, quien de esta manera incursiona en el mundo del arbitraje.

Entrega de premios


Posiciones finales.


Belén Esquivel realizando norma de Árbitro Regional






 Recuerdos de un grande




Los libros que tratan sobre los jugadores de ajedrez, por lo general contienen los datos biográficos del mismo, torneos en los que participó, en cuántos de ellos obtuvo el primer puesto, reproducciones de sus mejores partidas…Pero el jugador está contenido por un ser humano, y sobre su vida, su carácter, sus virtudes y defectos, sus idas y venidas, sus afectos, muy poco se sabe sobre ello.

Alberto Foguelman, como ser humano, tuvo una trascendencia igual o tal vez superior a sus logros ajedrecísticos , y creo necesario detallar algunas facetas de su vida para demostrarlo.

Alberto nació en Entre Ríos en el año 1923. Eran cinco hermanos: tres mujeres y dos varones. Era usual por esa época, que las mujeres hubieran trabajado para ayudar a financiar las carreras de los varones, pero acá ocurrió todo lo contrario: ellos ayudaron para que las mujeres realizaran sus carreras universitarias, lo que obtuvieron y en la actualidad son y han sido destacadas profesionales de renombre mundial. Ya desde esta acción conjunta con su hermano se destaca una cualidad de Alberto: su generosidad.

Nosotros dos teníamos algo en común, además del ajedrez, y eso era el oficio: éramos gráficos. Es muy común que, tal vez por trabajar con letras, el trabajador gráfico se convierte en asiduo lector, y Alberto lo era. No sólo leía sobre material ajedrecístico, también visitaba lo mejor de la literatura universal. Y de acá a la escritura hay un paso chiquito a recorrer, y él lo realizó. Escribía con autoridad, nunca desarrolló un tema sin tener un profuso conocimiento del mismo. Pero además contaba con estilo de fina ironía, de tono algo burlón, que hacía más llevadero las lecturas de los temas más densos. Eso se nota mucho en los dos libros sobre partidas de ajedrez que escribió, los cuales con un trabajo artesanal editó. Pero no crean que fue por interés económico su publicación, la gran mayoría de los ejemplaren fueron obsequiados por el autor a amigos, Círculos y Escuelas de ajedrez. Siempre recuerdo que cada tanto aparecía con un paquete de diez libros, que nosotros los destinábamos para premios de los distinto torneos internos que se efectuaban en la entidad.

También había algo más de común entre nosotros (y en esto también estaba Carlos Gentile), que era nuestro gusto por la música clásica. Por eso no fue sorpresa que, ya a una edad madura, contrajera enlace con una cantante lírica chilena. Era una mujer de una refinada educación y muy agradable en el trato. La pareja se convirtió en una asidua concurrente al Círculo, pero lamentablemente, luego de varios años de apacible y feliz convivencia, ella contrajo una cruel y grave enfermedad que requería de grandes cuidados intensivos. Y Alberto no esquivó el desafío: durante un par de años dedicó la vida al cuidado de su compañera en silencio, sin una sola queja, en una demostración de silencioso cariño. Durante dos años estuvo fuera de toda actividad que no fuera la atención de la paciente, tarea que cumplió hasta el final.

Años más tarde, un grupo de sus amigos organizaron una colecta para regalarle una computadora, tarea que se llevó a cabo en poco tiempo. Pero él y la modernidad no estaban muy en sintonía, y al poco tiempo la donó al Círculo.

Por fortuna, cuando cumplió noventa años, le organizamos un asado homenaje que se realizó en el Club Pacífico de Villa del Parque.

La trayectoria de vida de una persona se asemeja a una partida de ajedrez, de la que participa un solo contrincante, que se divide entre dos tendencias: por un lado el materialismo, la acumulación, el egoísmo…En el otro bando el espíritu, la dádiva, el humanismo, la generosidad…Ambas tendencias disputan y tratan de imponer sus puntos de vista…, la contienda no tiene definición, y concluye cuando cae la aguja del reloj biológico. Luego, un imaginario tribunal define los resultados.

En el caso de Alberto, lo espiritual triunfó ampliamente sobre lo material. Pero lamentablemente en el mundo moderno, donde el interés de figuración supera a los sentimientos, donde el triunfo económico predomina sobre el altruismo, el sensacionalismo es mucho más visible que los actos correctos y silenciosos…su ejemplo de vida se asemeja a una gota en el océano.

Su vida nos enseña que nunca debemos renunciar a los sueños. Y en uno de ellos podemos pensar que estas especiales gotas, unidas fuertemente, se condensen en una nube inserta en un cielo buscador de futuros territorios de aire puro y libres de malezas…, para depositar su carga sobre sus prados, pintando en el horizonte un arcoíris de colores claros y resplandecientes.

Omar Peluffo



 Homenaje del Club de Ajedrez de Villa del Parque al Maestro Alberto Foguelman 


Sentidas palabras de nuestro querido Osvaldo Soler, quien nos dejó en el año 2024, sobre el recordado y queridísimo M.I. Alberto Foguelman.

     Osvaldo Soler

Me siento muy honrado que me hayan pedido en mi condición de ex - presidente del Club, que dijera unas palabras en homenaje al Maestro Alberto Foguelman. 


Lo que yo conozco del maestro es su grandeza ajedrecística, cuestión ésta que también es conocida en el país y en el mundo entero.


Pero también conozco su grandeza moral. Los valores éticos que calza y que le reconocemos todos los que hemos tenido la fortuna de compartir con él tantos gratos momentos en el seno de este hogar de tantos aficionados al llamado “juego ciencia”, que es el Club de Ajedrez de Villa del Parque. 


Si su riqueza ajedrecística es enorme, es mayor aún su patrimonio espiritual.


El título de “Maestro” que precede su nombre y que lo califica como descollante ajedrecista, no sólo expresa el mérito de sus virtudes profesionales, sino también viene a hacer justicia con su condición de docente, que le ha permitido, con abnegación, paciencia y empatía, acercarnos después de cada lección a las fuentes inagotables del saber, a la manera de un faro eterno que ilumina constantemente con la luz del conocimiento al espíritu y a la mente del estudioso del ajedrez. 


Pero la luz que arroja ese faro alojado en la mente del Maestro y que le viene del impulso noble de su corazón, no se limita a iluminar al discípulo el área del conocimiento ajedrecístico, sino que va más allá, pues se expande al ámbito del comportamiento humano, el que él vislumbra plagado de virtudes humanas y al que el maestro ilustra y nos sitúa con el ejemplo de su propio comportamiento. 


Brindemos por el ilustre Maestro Alberto Foguelman, Alberto para sus amigos, a quien le agradecemos la gracia de haberle dado al Club de Ajedrez de Villa del Parque, durante prácticamente toda su vida activa, no sólo el prestigio de ajedrecista ejemplar sino, principalmente, esa condición de hombre íntegro y justo que le ha dado a la Institución como legado la impronta de un estilo inigualable.


Muchas Gracias


                                                                               Osvaldo H. Soler
                                                              Ex presidente Club de Ajedrez de Villa del Parque.


M.I. Alberto Foguelman